Una tercera parte del día la gastamos descansando, sin embargo, el resto del día tenemos que hacer uso de nuestros pies, casi para cualquier actividad. La comodidad de nuestros pies nos permite, trasladarnos adecuadamente, hacer ejercicio, trabajar, cargar objetos, etcétera. Sin embargo las necesidades laborales, deportivas o incluso la influencia de la moda, ha confinado a mantenerlos encerrados dentro de una jaula de caucho, piel, tela o de cualquier otro material del cual se encuentren fabricados los diferentes tipos de calzado provocando diferentes respuestas de adaptación del pié.
Aunado a la presión ejercida por el calzado en diferentes estructuras del pié, tenemos la presencia de factores genéticos que pueden favorecer la aparición de deformidades en los pies. A estos factores se le denomina: “Factores Intrínsecos” y “Factores Extrínsecos”. Los primeros van a depender de características propias e inherentes a cada paciente. Es decir, los antecedentes familiares, el sexo femenino, el tipo de pié y la presencia de enfermedades inflamatorias. Los Factores Extrínsecos dependerán de los agentes a los cuales se encuentran expuestos los pacientes, y pueden ser desde el tipo de calzado (por ejemplo con tacón de aguja y terminación en punta o calzado muy presionado) hasta las condiciones bajo las cuales una persona labore.

Existen diferentes deformidades y padecimientos en los pies, los cuales pueden ser o no dolorosos. Para cada uno de ellos se debe de hacer una evaluación completa y objetiva, realizando inicialmente una exploración integra de las deformidades del pié, tomando en cuenta los antecedentes personales del paciente, el tiempo de la deformidad y la presencia o no de dolor. Una vez evaluado el paciente se requiere de radiografías especiales de ambos pis en diferente posición y de preferencia con apoyo. Las tomas básicas son AP, lateral y oblicuas.

Las deformidades en los pies no so propias de las personas mayores y se pueden presentar en cualquier edad y quizás el mayor reto en las deformidades del pié con las que se pueda encontrar el cirujano ortopedista hoy en día es el “Hallux Abductus Valgus”, mejor conocido por la gente como “juanete”. No es sorprendente que docenas de operaciones se hallan practicado en los últimos 100 años para la corrección de las deformidades de una articulación tan pequeña, la primer metatarso-falángica del pié. Esta articulación soporta el 25 % del peso de la persona mientras camina en la fase de propulsión del paso y esta función debe de realizarla cientos si no miles de veces al día, mes tras mes y año tras año.

El Hallux abductus valgus es la combinación de una deformidad del hallux (dedo) del plano transverso y frontal del principio de la primera falange metatarsiana. En esta deformidad el hallux se desvía lateralmente hacia los dedos menores y rotando por su superficie dorsal más mediana. La mayoría de las deformidades de juanetes leves, medias o agudas, contienen alguna combinación de estas deformidades. Estas abarcan los tejidos blandos y componentes óseos, llamadas: deformidades posicionales y estructurales.

ETIOLOGÍA

La causa originaria del hallux abducto valgus es la estructura anormal del pié, que dictado por el código genético, expuesta a fuerzas pronadoras anormales, resultando una hipermovilidad de las estructuras óseas y un exceso de dependencia de estructuras de los tejidos blandos para la estabilidad en posición de carga y en particular, durante la última fase del estadio de propulsión del paso. La severidad del hallux abducto valgus es proporcional a la severidad de las fuerzas pronadoras anormales presentes.
Otras causas de las deformidades del hallux abducto valgus, son enfermedades sistemáticas, tales como Gota, Artritis Reumatoide, alteraciones neurológicas y traumas provocando daños permanentes en el hueso o tejidos blandos en la articulación de la primera falange metatarsiana. Cuando el paciente presenta más de una causa de las anteriores, el cirujano ortopedista puede esperar que se incremente la progresión y severidad del hallux abducto valgus. Como ya se dijo antes, el calzado, aunque no como causa primaria puede agravar los síntomas de la deformidad.


TRATAMIENTO

El procedimiento de corrección de juanetes o de otras deformidades del pié por medio de la “Cirugía Percutanea o de Mínima Invasión” con técnica de acuerdo al Dr. Stephen A. Isham, ha sido probado como el más altamente efectivo en un amplio número de deformidades de juanetes.

Antes de 1985, los métodos de corrección del Hallux Abducto Valgus (HAV) posibles en mínima incisión, comprometían demasiado las estructuras óseas y de tejidos blandos logrando muchas de las veces una corrección no del todo efectiva. A principios de los 80, el profesor Isham perfeccionó el método de corrección que hasta entonces se conocía, empezando a usar técnicas de mínima invasión, realizando osteotomías perfeccionadas de Reverdin, convirtiéndola en Reverdin-Isham, que consiste en realizar una osteotomía en cuña media de la cabeza del primer metatarsiano, con modificación de ángulo dorsal distal y plantar proximal. Otra de las osteotomías que se realiza es la modificada de Silver-Akin o McBride-Akin, sobre la base de la primera falange. Además de los procedimientos antes mencionados se combinan una serie de gestos quirúrgicos que bajo una evaluación individual de cada paciente, se realizan en tejidos blandos, tendones y otras osteotomías o capsuloplastías, dependiendo del requerimiento. Se realizan incisiones de aproximadamente 7 a 15 mm de longitud de acuerdo al sitio a abordar y se introducen fresas especiales conectadas a una pieza de mano con la cual se realizan las osteotomías. O bien se introduce una hoja especial de bisturí para realizar los cortes pertinentes de tenotomías o plastías en cápsulas articulares.

Los procedimientos de mínima invasión tal y como están concebidos son muy poco traumáticos ya que la rotura de tejidos blandos es mínima. El aseguramiento de la posición deseada posterior al procedimiento quirúrgico debe de ser mediante la colocación de vendajes fijadores, para estabilizar la zona operada de forma correcta. El paciente va más confortable porque es fácil de colocar y mantener una barrera estéril. El paciente puede salir caminando del hospital con el uso del zapato ortopédico post-operatorio y realizar actividades simples dentro de casa, siempre y cuando se respeten las medidas generales e indicaciones post-quirúrgicas (Consultar Indicaciones Post-quirúrgicas de cirugía de Mínima Invasión en pies).

Los vendajes deben de cambiarse periódicamente durante cuatro a seis semanas y realizar curación cuando se requiera. El paciente podrá aumentar gradualmente la distancia a deambular y el tiempo que se mantuviera de pié. Durante su convalecencia, el paciente debe de tomar antibióticos y antiinflamatorios.

VENTAJAS DE LA CIRUGÍA PERCUTANEA EN PIES O MÍNIMA INVASIÓN

1. La buena curación se debe a la situación de la osteotomía en el MTT (Reverdin-Isham).

2. Se requiere de una fijación mínima, ya que el proceso es intracapsular y comprimido por la fuerza retrograda del hallux.

3. Se corrigen los dos planos de la deformidad estructural con la mejora consiguiente de la

posición de los huesos sesamoideos.

4. El tiempo de recuperación post-operatoria supone una incapacidad mínima.

5. Se puede practicar a pacientes de cualquier edad.

6. Se puede realizar aún ante la presencia de fuerzas pronadoras incontrolables.

7. La corrección aumenta considerablemente cuando se practican en combinación las osteotomías de Reverdin-Isham y Akin.

DESVENTAJAS DEL METODO DE CIRUGÍA PERCUTANEA EN PIES

1. La deformidad en el plano sagital, no siempre se puede corregir sin la combinación de las dos osteotomías en cuestión.

2. Si no se produce una buena cicatrización o consolidación de la osteotomía en el metatarso, puede aparecer un posible acortamiento.

La Cirugía Ortopédica de Mínima invasión ha venido a revolucionar el sentido de los tratamientos quirúrgicos, brindando a los pacientes de hoy la oportunidad de recuperarse más rápido y regresar a sus actividades de una manera más oportuna, limitando el tiempo de incapacidad física.

DR. J. OCTAVIO NAVARRO GRANO
CIRUJANO ORTOPEDISTA